Cooperativas de viviendas
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Cooperativas de viviendas

La caída del mercado inmobiliario por la falta de consumo ha dado en el auge de otras formas de adquisición como las cooperativas de viviendas.

La crisis económica ha hundido la capacidad de adquisición de viviendas, en este contexto han surgido formas asequibles de acceder al derecho a una vivienda digna, entre ellas tenemos la vía de la cooperativas de viviendas, donde desaparece la figura del promotor, y el comprador de la vivienda, convertido en socio cooperativista, se ahorra el margen de beneficio que correspondería al promotor.

En términos generales una cooperativa es una asociación de personas físicas o jurídicas que, teniendo intereses socio-económicos comunes, desarrollan una actividad empresarial, distribuyéndose los resultados entre ellos.

Concretando más, las cooperativas de viviendas tienen como fin proporcionar a sus socios viviendas, locales, edificaciones y obras complementarias, pudiendo para ello adquirir, parcelar o urbanizar terrenos; además de realizar aquellos trabajos, obras y servicios que sean necesarios, incluso aportar directa y personalmente, el trabajo de sus socios.

Si las obras de construcción no son realizadas por la cooperativa, éstas se adjudicarán de conformidad con lo indicado en los estatutos de la propia cooperativa, o según lo acordado en la Asamblea General expresamente convocada al efecto.

Entre los fines que pueden incluir las cooperativas en sus estatutos pueden estar la conservación y administración de las viviendas, elementos, zonas o edificaciones comunes, así como la creación y suministro de servicios complementarios.

Igual que ocurre con las comunidades de propietarios, puede darse que para cumplir con sus fines, las cooperativas designen a una entidad gestora que será la responsable ante la propia cooperativa de cualquier incidencia que causen sus actuaciones a los intereses de la misma y también, frente a cada uno de los socios y terceros.

Antes de incorporarse a una cooperativa de viviendas, es aconsejable tener en cuenta los siguientes aspectos:

En cuanto a la cooperativa, es importante saber la cuantía de la aportación que es necesario efectuar al capital social de la misma, así como los importes necesarios para hacer frente a las primeras gestiones, estatutos sociales y datos que figuran inscritos en el Registro de Cooperativas de Viviendas sobre la propia cooperativa.

Respecto a la promoción de la vivienda, hay que prestar atención a las cuestiones relacionadas con la titularidad de los terrenos, planes de edificación, coste aproximado de la vivienda y anexos, la financiación, el plazo de ejecución y las condiciones de transmisión de la vivienda o vinculación de la misma.

La vinculación de la vivienda, mencionada en el último punto, es el periodo de tiempo en el que está restringida la libertad para vender la vivienda, existiendo una especie de derecho de “retracto” (derecho a revocar la venta de la vivienda), a favor de la propia cooperativa, de manera que si un socio quiere vender la vivienda, dentro de ese periodo de tiempo, debe ofrecérsela primero al resto de los socios de la cooperativa, por orden de antigüedad, y si ninguno de ellos desea adquirirla, podrá venderla libremente fuera de la cooperativa. Este periodo de vinculación tiene una duración legal de cinco años, aunque en los estatutos de la cooperativa pueda señalarse un plazo superior.

En último lugar añadir que nunca podrá impedirse la inscripción en una cooperativa de viviendas de alguien, por razones de política, sindicales, religiosas, sexuales o de cualquier otro tipo.

Las aportaciones que se pueden realizar a favor de la cooperativa de viviendas pueden consistir en:

Aportaciones al capital social: Suelen ser pequeñas cantidades, entre los 30 € y 300 €, cantidades que son reembolsables en el caso de que alguno de los socios quiera darse de baja de la cooperativa.

Cuota de ingreso y/o cuotas periódicas: Se destinan a abonar los gastos de actuación de la sociedad cooperativa y los servicios que ésta realiza en las primeras etapas de su funcionamiento (constitución, mantenimiento, administración, etc.) Estas cuotas no son reembolsables y tampoco pasan a formar parte del capital social.

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