Las agravantes penales

16 de marzo, 2017
1 comentario

Las agravantes penales aumentan la responsabilidad penal, y por tanto, hacen que la pena a imponer por el Juzgado sea más alta para el delito cometido.

Las agravantes penales son circunstancias accidentales del delito, porque pueden concurrir o no durante la comisión del mismo, pero si lo hacen, se unen de forma indisoluble a los elementos esenciales del delito, aumentando la responsabilidad penal, y por tanto AUMENTANDO LA PENA a imponer.

Lo que queremos dejar claro, es que cuando concurre cualquiera de las agravantes penales previstas en la Ley, tanto por circunstancias del sujeto (por ejemplo la reincidencia) o por la forma de ejecutar el hecho delictivo (por ejemplo “uso de disfraz en un robo“),  van a hacer que la pena que se pueda imponer sea más dura en comparación al mismo hecho delictivo en el que  no se den estas circunstancias.

Inmaculada Castillo Jiménez. Abogada

Inmaculada Castillo Jiménez. Abogada

Las agravantes penales vienen recogidas en el artículo 22 del Código Penal, modificado por la Ley 1/2015, y en vigor a partir del 1 de julio de 2015.

CLASIFICACIÓN DE LAS AGRAVANTES PENALES:

1) De carácter personal:  son aquellas que hacen referencia a la disposición “moral” del delincuente, a sus relaciones particulares con el ofendido o a cualquier otra causa personal, por ejemplo, preparar durante días o meses concienzudamente el asesinato de la víctima o aprovecharte de una situación de superioridad para ejecutar el delito.

2) De carácter objetivo:  son las que consisten en la ejecución física del delito o en los medios empleados para realizarlo, por ejemplo, utilizar armas o instrumentos diseñados para incrementar innecesariamente el dolor de la víctima o ponerse un casco de moto para robar una joyería y no ser reconocido por las cámaras de seguridad.

El artículo 22 del Código Penal establece las siguientes AGRAVANTES:

1ª.-  Ejecutar el hecho con alevosía. Hay alevosía cuando el culpable comete cualquiera de los delitos contra las personas empleando en la ejecución medios, modos o formas que tiendan directa o especialmente a asegurarla, sin el riesgo que para su persona pudiera proceder de la defensa por parte del ofendido.

2ª.-  Ejecutar el hecho mediante disfraz, con abuso de superioridad o aprovechando las circunstancias de lugar, tiempo o auxilio de otras personas que debiliten la defensa del ofendido o faciliten la impunidad del delincuente.

3ª.-  Ejecutar el hecho mediante precio, recompensa o promesa.

4ª.-  Cometer el delito por motivos racistas, antisemitas u otra clase de discriminación referente a la ideología, religión o creencias de la víctima, la etnia, raza o nación a la que pertenezca, su sexo, orientación o identidad sexual, razones de género, la enfermedad que padezca o su discapacidad.

Las agravantes penales

5ª.-  Aumentar deliberada e inhumanamente el sufrimiento de la víctima, causando a ésta padecimientos innecesarios para la ejecución del delito.

6ª.-  Obrar con abuso de confianza.

7ª.-  Prevalerse del carácter público que tenga el culpable.

8ª.-  Ser reincidente.

Sobre la REINCIDENCIA, una de las agravantes que más se aplican por los Juzgados, el Código Penal, especifica lo siguiente:

” Hay reincidencia cuando, al delinquir, el culpable haya sido condenado ejecutoriamente por un delito comprendido en el mismo título de este Código, siempre que sea de la misma naturaleza.

A los efectos de este número no se computarán los antecedentes penales cancelados o que debieran serlo, ni los que correspondan a delitos leves.

Las condenas firmes de jueces o tribunales impuestas en otros Estados de la Unión Europea producirán los efectos de reincidencia salvo que el antecedente penal haya sido cancelado o pudiera serlo con arreglo al Derecho español.”

Os RECOMENDAMOS la lectura de nuestro artículo específico sobre la “reincidencia en el derecho penal“, donde explicamos su aplicación con EJEMPLOS.

OTRAS CUESTIONES SOBRE LAS AGRAVANTES PENALES:

Las agravantes penales son un catálogo cerrado, pues en aplicación del principio de legalidad, sólo por ley se pueden crear delitos, penas, medidas de seguridad penales y causas de agravación de la responsabilidad criminal.  con esto queremos decir, que no se pueden aplicar agrantes distintas de las previstas en el art. 22 del Código Penal.

Del mismo modo y según reiterada jurisprudencia del Tribunal Supremo, las circunstancias agravantes deben estar acreditadas de la misma forma que esté acreditado el hecho constitutivo de delito.  Deben ser probadas por la Acusación (Ministerio Fiscal o Acusación Particular).

 Si bien la agravante más frecuente es la de reincidencia, es decir, cuando en anteriores ocasiones el mismo sujeto ha sido condenado por iguales o similares delitos, últimamente los abogados de oficio se encuentran frente a delitos de hurto o apropiación indebida en los que se aplica la agravante de abuso de confianza. Esta agravante penal  se daría, por ejemplo, en el supuesto de que una empleada de hogar o una persona muy cercana a la víctima se aprovecha de esa relación  de confianza ( laboral, de amistad…) para sustraerle dinero, joyas, bienes de valor o para quedarse con cantidades que no le pertenecen.

El parentesco con la víctima (cónyuge, pareja, ascendiente, descendiente o hermano) es una circunstancia mixta, lo que significa que a veces podrá ser invocada como atenuante y otras veces como agravante dependiendo de la naturaleza del delito.

Cuando concurre una o incluso dos circunstancias agravantes (el acusado había sido condenado por distintos robos y además en el último llevaba un pasamontañas para que no lo reconocieran) se aplicará la pena en su mitad superior de la que fije la ley para el delito.

El artículo 66.3 del Código Penal dispone: “Cuando concurra sólo una o dos circunstancias agravantes, aplicarán la pena en la mitad superior de la que fije la ley para el delito.”

EJEMPLO:

En el supuesto de robo en una vivienda habitada, figurando que el acusado ya había sido condenado en anteriores ocasiones por idéntico delito, por lo que le van a aplicar la agravante de reincidencia, el Código Penal señala que la pena por este delito de robo será de dos a cinco años. El término medio de esa condena será 3 años y 6 meses (la mitad entre los 2 y los 5 años). Si se apreciase la agravante penal de reincidencia, la condena estará establecida entre los 3 años y seis meses (como mínimo) y los 5 años como máximo, es decir, “se aplicará la pena en su mitad superior a la que fija la ley para este delito”.

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One Response to Las agravantes penales

  1. Ángela en 20 de octubre, 2016 de 15:45

    Hola,he tenido un problema de hurto en establecimiento,pero iba acompañada de mis hijos ,los cuales también se pusieron prendas.La denuncia va contra mi,pero que me puede pasar por ir con menores??
    Gracias

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