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El Tribunal Supremo se pronuncia sobre la novación de la cláusula suelo

El Tribunal Supremo se pronuncia sobre la novación de la cláusula suelo declarando su validez al cumplir las exigencias de transparencia.

El Tribunal Supremo se pronuncia sobre la novación de la cláusula suelo en dos sentencias dictadas el 5 de noviembre de 2020.

Antes de ver los razonamientos jurídicos que da el Tribunal para declarar la VALIDEZ de dicha cláusula, recordemos algunas cuestiones:

1ª.- Se han firmado muchos préstamos hipotecarios sujetos a interés variable en los que el Banco incluía una cláusula suelo, impidiendo que el tipo de interés bajase por debajo de un límite.

2ª.-  El Tribunal Supremo dictó sentencia el 9 de mayo de 2013 (Sentencia 241/2013) por la que declaró la nulidad de la cláusula suelo por falta de transparencia cuando el Banco no suministra información comprensible antes de la celebración de la hipoteca para que el consumidor conozca la carga económica y jurñidica que la cláusula suelo comporta.

3ª.- Tras conocer la nulidad de la cláusula suelo declarada por los Tribunales, los Bancos comenzaron a firmar con los clientes documentos privados donde se pactaba una rebaja de la cláusula suelo, se ratificaba la validez del préstamo originario y se hacía constar la renuncia al ejericicio de acciones judiciales futuras por parte del cliente.

4ª.- Transcurrido el tiempo, estos documentos de novación de la cláusula suelo fueron llevados por los consumidores a los Juzgados para intentar que fuesen declarados nulos por abusivos por falta de transparencia.

5ª.- La cuestión, después de bastantes vaivenes judiciales, llegó al TRIBUNAL DE JUSTICIA DE LA UNIÓN EUROPEA (TJUE), que dictó sentencia el 9 de JULIO de 2020. En esta sentencia, en respuesta a las cuestiónes prejudiciales que se le habían planteado por el Juzgado español, se declara lo siguiente:

 » 51 (…)   En estas circunstancias, debe situarse al correspondiente consumidor en condiciones de comprender las consecuencias económicas que se derivan para él de tal cláusula.

52    No obstante, en el caso de una cláusula que consiste en limitar la fluctuación a la baja de un tipo de interés variable calculado a partir de un índice, resulta evidente que el valor exacto de ese tipo variable no puede fijarse en un contrato de préstamo para toda su duración. Así pues, no cabe exigir a un profesional que facilite información precisa acerca de las consecuencias económicas asociadas a las variaciones del tipo de interés durante la vigencia del contrato, ya que esas variaciones dependen de acontecimientos futuros no previsibles y ajenos a la voluntad del profesional. En particular, la aplicación de un tipo de interés variable conlleva, a lo largo del tiempo, por su propia naturaleza, una fluctuación de los importes de las cuotas futuras, de forma que el profesional no está en condiciones de precisar el impacto exacto de la aplicación de una cláusula «suelo» sobre tales cuotas.El Tribunal Supremo se pronuncia sobre la novación de la cláusula suelo

53    No es menos cierto, no obstante, que el Tribunal de Justicia declaró en relación con préstamos hipotecarios de tipo de interés variable que el suministro de información sobre la evolución en el pasado del índice en que se basa el cálculo del tipo aplicable constituye un elemento especialmente pertinente.

54    En efecto, mediante tal información puede situarse al consumidor en condiciones de tomar conciencia, a la luz de las fluctuaciones pasadas, de la eventualidad de que no pueda beneficiarse de tipos inferiores al tipo «suelo» que se le propone.

55    Por lo que se refiere a las cantidades a las que el consumidor renunciaría aceptando una nueva cláusula «suelo», coincidentes con la diferencia entre las sumas satisfechas por el consumidor en aplicación de la cláusula «suelo» inicial y las que hubieran debido abonarse en ausencia de cláusula «suelo», debe señalarse que, en principio, esas cantidades pueden calcularse fácilmente por un consumidor medio normalmente informado y razonablemente perspicaz, siempre que el profesional —en este caso, la entidad bancaria, que reúne los conocimientos técnicos y la información necesarios a este respecto— haya puesto a su disposición todos los datos necesarios

Y a la vista de lo anterior el TJUE, concluye: 

» El artículo 3, apartado 1, el artículo 4, apartado 2, y el artículo 5 de la Directiva 93/13 deben interpretarse en el sentido de que la exigencia de transparencia que tales disposiciones imponen a un profesional implica que, cuando este celebra con un consumidor un contrato de préstamo hipotecario de tipo de interés variable y que establece una cláusula «suelo», deba situarse al consumidor en condiciones de comprender las consecuencias económicas que para él se derivan del mecanismo establecido por medio de la referida cláusula «suelo», en particular mediante la puesta a disposición de información relativa a la evolución pasada del índice a partir del cual se calcula el tipo de interés.»

El Tribunal Supremo se pronuncia sobre la novación de la cláusula suelo

A la vista de la Sentencia del TJUE de 9 de julio de 2020 que acabamos de ver, el TRIBUNAL SUPREMO acaba de dictar dos sentencias correlativas sobre la validez o nulidad de los pactos novatorios suscritos para rebajar la clausula suelo del préstamo hipotecario, y a tal efecto analizamos una de ellas.

SENTENCIA del Tribunal Supremo (Pleno) de 5.11.2020 (nº 580/2020)

PLANTEAMIENTO:

1.-  En la escritura de préstamo hipotecario de 2007 se incluyó una cláusula suelo que fijaba el tipo de interés mínimo en el 3,25% nominal anual (CLÁUSULA SUELO).

2.- Despues del dictado por el Tribunal Supremo de la sentencia de 9 de mayo de 2013, los clientes acuden a la oficina bancaria para que les eliminase la cláusula suelo y se les deniega.

3.- Al dia siguiente, el Banco les ofreció la REBAJA de la cláusula suelo al 2,25% firmando las partes un documento privado el 19 de marzo de 2014.

4.- En ese documento se hace constar que:

«desde la próxima cuota de préstamo pactada y para toda la vida del préstamo, el tipo mínimo aplicable de interés será del 2,25%, en sustitución del convenido inicialmente.»

«Las partes ratifican la validez y vigor del préstamo, consideran adecuadas sus condiciones y, en consecuencia, renuncian expresa y mutuamente a ejercitar cualquier acción frente a la otra que traiga causa de su formalización y clausulado, así como por las liquidaciones y pagos realizados hasta la fecha, cuya corrección reconocen».

En el citado documento privado, los clientes (prestatarios), junto con su firma escribieron de su puño y letra lo siguiente:

» Soy consciente y entiendo que el tipo de interés de mi préstamo nunca bajará del 2,25% nominal anual».

5.- Los clientes (consumidores) presentaron una demanda de nulidad de la cláusula suelo de la escritura de préstamo hipotecario originario de 2007 y además pidieron la nulidad del documento privado de novación de fecha 19 de marzo de 2014.

6.- El Juzgado y la Audiencia Provincial declaran la nulidad de la cláusula suelo del préstamo hipotecario originario y también la de rebaja del documento privado de novación de la cláusula suelo, ante la imposibilidad de convalidar las cláusulas nulas en su origen.

7.- El Banco recurre en casación al Tribunal Supremo.

RAZONAMIENTOS DEL TRIBUNAL SUPREMO

A) El documento privado de 19 de marzo de 2104 contiene 2 estipulaciones relevantes:

–  Se pacta la rebaja de la clausula suelo al 2,25%

–  Se renuncia a ejercitar cualquier acción que traiga causa de la formalización y clausulado del prestamo hipotecario, así como por las liquidaciones y pagos realizados hasta la fecha.

B) Respecto de la modificación o novación de la cláusula suelo es doctrina del Tribunal Supremo (sentencias 13.09.2018, 5.10.2018 y 18.02.2019) que es válida la modificación siempre que haya sido negociada o,  en su defecto, si la cláusula ha sido predispuesta por el Banco cuando cumpla las exigencias de TRANSPARENCIA en la transacción.

C) Las exigencias de TRANSPARENCIA son las que el Tribunal de Justicia de la Unión Europea estableció en sus apartados nº 51 a 55 (que hemos copiado antes) de su sentencia de 9 de julio de 2020.

D) En el presente caso hay que tener en cuenta:

1.- El documento de novación se firmó unos meses después del dictado de la sentencia de 9 de mayo de 2013, que generó un conocimiento generalizado de la eventual nulidad de estas cláusulas suelo si no cumplian con el control de transparencia, y que el efecto de nulidad sería a partir de la fecha de esta sentencia.

2.- Los prestatarios reconocieron que fueron ellos quienes acudieron a la oficina bancaria para pedir que les suprimieran la cláusula suelo, por lo que sabían de la existencia de la cláusula suelo y de la incidencia que había tenido.

3.- Los prestatarios redactaron de su puño y letra que eran conscientes y entendían que el tipo de interés nunca bajaría del 2,25%.

4.- Respecto de la información que el TJUE dice que hay que suministrarle al consumidor sobre las consecuencias económicas del mantenimiento de la cláusula suelo en el 2,25%, este criterio de transparencia se habría cumplido pues consta el conocimiento de la evolución del índice y sus consecuencias económicas al especificarse en el documento privado el valor del índice en ese momento (0,513%).

Además, esta información de la evolución de los índices de referencia oficiales era objeto de publicación oficial por el Banco de España, conforme a la disposición adicional segunda de la Orden del Ministerio de Economica de 5 de Mayo de 1994, y la Circular 5/1994, de 22 de julio, del Banco de España.

CONCLUSIÓN: 

Por todo lo cual, se concluye que la CLAÚSULA DE MODIFICACIÓN o NOVACIÓN cumple las exigencias de TRANSPARENCIA.

Respecto de la cláusula de RENUNCIA A EJERCITAR CUALQUIER ACCIÓN, por los términos en los que está redactada, refiriéndose genéricamente a «cualquier acción que traiga causa de su formalización y clausulado -del contrato de préstamo- , así como por las liquidaciones y pago realizados hasta la fecha«, ES NULA puesto que abarca cuestiones ajenas a la controversia que subyace al pretendido acuerdo transaccional.

En su consecuencia:

Se declara la nulidad de la cláusula suelo del 3,25% establecida en el préstamo hipotecario originario de 2007.

Se condena al Banco a la restitución de las cantidades cobradas indebidamente por aplicación de la cláusula suelo hasta el 19 de marzo de 2014.

Se desestima la petición de nulidad de la cláusula suelo del 2,25% que figura en el documento privado de 19 de marzo de 2014.

Se declara la nulidad de la cláusula de renuncia de acciones que fogura en el documento privado de 19 de marzo de 2014.

OBSERVACIÓN:

En igual sentido que la anterior se ha pronunciado el TRIBUNAL SUPREMO en sentencia de 15.12.2020.

Comentarios

  1. Angel

    Hola buenas noches lo siento pero no me entero mucho de lo que estoy leyendo, yo firme con cajalon caja de ahorros de Zaragoza papel de acuerdo para la novación, y la sentencia qué dictado el tribunal Supremo es que no tengo derecho a cobrar nada o que algo cobraré.
    Muchas gracias por su respuesta.

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